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23/2/07

Generalidades

BUCHON

Herbácea de hojas verdes con pecíolos globosos, largas raíces plumosas de color violeta oscuro (cuando la planta está sana) y hermosas flores azules durante primavera, verano y otoño. Estas plantas tiene la capacidad de crecer flotando libremente en el agua sin necesidad de arraigar. Son excelentes para combatir las algas ya que compiten eficientemente por todos los recursos necesarios para su crecimiento y bloquean gran parte de los rayos del sol. Pueden absorber grandes cantidades de nutrientes disueltos en el agua a una gran velocidad y hacer sombra disminuyendo la temperatura y los niveles de luz del agua. Poseen interesantes hojas y raíces que sirven de refugio y lugar de desove a peces y anfibios.



Partes de la Hoja




Distribución e Importancia


El centro de origen del jacinto de agua parece ser la Amazonia, Brasil, con propagación natural a otras áreas del continente sud-americano (Barrett y Forno, 1982). En sus áreas nativas en los neo-trópicos la E. crassipes se ha convertido ocasionalmente en una maleza en las presas o cuerpos de agua naturales donde el régimen hidrológico se ha alterado por las actividades del hombre y/o el nivel de nutrientes en el agua se ha incrementado. El jacinto de agua se ha introducido por el hombre en muchos países en los trópicos y subtropicos donde se ha propagado hasta convertirse en una maleza acuática extremadamente grave desde los 40°N hasta los 45°S (Holm et al. 1977). Se han desarrollado infestaciones extensas en el sur de los EE.UU. (especialmente en Lousiana y la Florida), en México, Panamá y muchas regiones de Africa (especialmente los sistemas de los ríos Nilo y Congo), el sub-continente Indio, el sudeste Asiático, Indonesia y Australia (Sculthorpe, 1971; Holm et al. 1977; Pieterse 1978; Gopal y Sharma 1981).
El jacinto de agua se reproduce vegetativamente mediante estolones, los cuales junto a las plantas aisladas, así como mantos a la deriva se distribuyen fácilmente por las corrientes de agua, el viento, los botes y las balsas. Sin embargo, en la mayor parte de sus áreas la planta tambien produce grandes cantidades de semilla de larga longevidad, y la persistencia y diseminación por este medio puede ser muy significativa (Sculthorpe, 1971). El crecimiento está grandemente influído por los niveles de nutrientes en el agua, especialmente, los niveles de nitrógeno, fósforo y potasio (Reddy et al. 1989, 1990, 1991). El incremento de estos elementos a menudo es causado porque una parte de los fertilizantes aplicados a las áreas agrícolas y de pastos alcanzan los cuerpos de agua a través de la escorrentía o de los drenajes agrícolas y a través de los efluentes urbanos e industriales.


Composición química del Agua de Buchón


El crecimiento del jacinto de agua es favorecido por el agua rica en nutrientes, en especial por el nitrógeno, el fósforo y el potasio. La habilidad del jacinto de agua para absorber los nutrientes y otros elementos ha sido ampliamente investigado. Además de estos elementos, toma calcio, magnesio, azufre, hierro, manganeso, el aluminio, el boro, cobre, molibdeno y zinc. La habilidad del jacinto de agua de extraer los nutrientes y los metales pesados puede ser explotada para tratar los efluentes de alcantarillados pasándolos a través de canales que contienen la planta. Para un tratamiento exitoso las plantas se tienen que mantener en crecimiento activo mediante la eliminación del exceso de plantas. Sin embargo el jacinto de agua nunca deberá introducirse en una región donde él no exista. El riesgo de crear un serio problema de maleza es muy grande. Con frecuencia las plantas acuáticas nativas se pueden usar eficientemente en el tratamiento de efluentes. El contenido de oxígeno del agua es menor debajo del manto del jacinto de agua y puede reducirse hasta cero. Los efectos sobre los peces y otros animales acuáticos es catastrófico.

Evapotranspiración

La investigación ha mostrado que en todo el mundo las pérdidas de agua por evapotranspiración a través de una cubierta de jacinto de agua siempre es mayor que a partir de una superficie de agua descubierta. Sin embargo, las pérdidas por evapotranspiración varían grandemente debido a la temperatura, la humedad relativa, la velocidad del viento y las características de la infestación del jacinto de agua. Hamdoun y Tigani (1977) estimaron que se perdían cada año 7 mil millones de m3, o una décima parte del flujo promedio del Nilo, a través de la evapotranspiración del jacinto de agua. La magnitud de las pérdidas debidas a la evapotranspiración pueden poner en peligro la viabilidad de los esquemas de suministro de agua, especialmente, en los períodos de sequía.

Sedimentación, inundación y navegación.

Los mantos de jacinto de agua pueden hacerse muy extensos y cubrir ríos, represas, canales, drenes y otras áreas húmedas. La reducción del flujo de agua causa aumentos de la sedimentación. Esto reduce la profundidad del agua y ocasionalmente torna cuerpos de agua abiertos en pantanos poco profundos. En los canales de irrigación y zanjas de drenaje el flujo del agua se reduce muy por debajo de los niveles diseñados, impidiendo así la entrega del agua de riego y el drenaje de los campos. Durante períodos de alta precipitación se producen inundaciones y se dañan los canales. Las represas también se obstaculizan y se sedimentan; se reduce su capacidad y vida útil, se afecta la pesca y la caza.
Adicionalmente, las plantas arrastradas hacia las entradas de estaciones generadoras hidroeléctricas y obras cabeceras de irrigación pueden causar daños costosos y conducir al cierre por reparación de dichas instalaciones. Cuando los ríos se infestan intensamente se dificulta la navegación hasta hacerse imposible. Los muelles o atracaderos de los ríos pueden quedar bloqueados y dañarse. Un ejemplo extremo es el del Río Nilo en Sudán. El jacinto de agua infestó el río y sus tributarios desde Juba, en el sur, hasta la Presa Jebel Aulia, cerca de Jartúm, una distancia de 1700 km. La longitud total infestada del río excede los 3000 km, incluyendo los tributarios (Irving y Beshir 1982; Philipp et al. 1983; Beshir y Bennett 1985). Desde 1963 el Ministerio de Agricultura de Sudán ha estado tratando de controlar la infestación de la maleza para mantener abierto el acceso acuático para el trafico por barco, mediante la aplicación de herbicidas con una flota de 42 botes y 3 naves aéreas, con base en 3 puntos o estaciones a lo largo del río (Beshir y Bennett 1985). El costo anual de la operación de control químico fue de alrededor de un millón de libras sudanesas. Adicionalmente, las pérdidas de tiempo por reparaciones y mantenimiento complementario a las embarcaciones debido a la incidencia del jacinto de agua costó anualmente alrededor de 500, 000 libras sudanesas (Hamdoun y Tigani 1977). A pesar de esta asignación masiva de recursos, no se logró el control requerido. El jacinto de agua puede aumentar sustancialmente el nivel de las aguas de inundación con los consiguientes daños. Las plantas bloquean los canales naturales de drenaje y los construídos por el hombre, se acumulan con la corriente superior y represan con eficacia el agua. Como el drenaje normal queda obstaculizado, el agua puede inundar y erosionar los campos, entrar en edificios y poblados, dañar y provocar arrastres en carreteras y puentes.

Inhibicion del Fitoplancton

El fitoplancton requiere luz para su crecimiento. Por lo tanto, la sombra proyectada por el jacinto de agua puede inhibir el crecimiento del fitoplancton, lo cual, a su vez, reduce la densidad poblacional de zooplancton y se afecta la cadena alimenticia. Sin embargo, estos efectos de la sombra están dados por la intensidad luminosa, la duración del día, la turbidez, las velocidades del flujo y el nivel de nutrientes del agua.

Flora

El jacinto de agua interactúa con la vegetación nativa y puede reducir significativamente la densidad poblacional de especies individuales a través de la sombra que proyecta y la competencia por los recursos esenciales. Las plantas sumergidas y aquéllas de menor altura que el jacinto de agua son las más amenazadas, ya que están expuestas a recibir insuficiente luz para su fotosíntesis. La competencia prolongada por una población densa de jacinto de agua puede reducir la biodiversidad floral del cuerpo de agua.

Fauna

Una población densa de jacinto de agua afecta la fauna acuática directamente, a través de la reducción del contenido de oxígeno del agua, e indirectamente, a través de la reducción del fitoplancton y zooplancton, de las plantas alimenticias y de los lugares adecuados de reproducción. Los efectos sobre la flora y la fauna no han recibido el estudio que merecen. Sin embargo, existen muchos registros de muertes de peces a consecuencia de la reducción de los niveles de oxígeno. Aunque ciertas especies podrían favorecerse, en general, la infestación del jacinto de agua en un cuerpo de agua debe provocar una reducción de la biodiversidad.

Usos

La enorme biomasa del jacinto de agua ha estimulado muchos pruebas para su utilización, pero esta tiene aplicación limitada en la fabricación de papel de pobre calidad, en la generación de biogás, para el tratamiento de efluentes y para producción de alguna artesanía. No existe duda alguna de que los efectos dañinos del jacinto de agua sobrepasan sus beneficios. Aún una utilización máxima sólo eliminará una pequeña cantidad de la maleza y no contribuirá a una reducción sustancial de sus efectos dañinos. El mundo no puede tolerar el costo ambiental de no tratar el jacinto de agua como un problema extraordinariamente serio, el cual debe ser detenido y efectivamente controlado (Gopal y Sharma 1981). Se puede evitar cualquier conflicto de intereses entre los defensores de la utilización y los del control ilimitado mediante la aplicación de un esquema de manejo de la maleza que permita la utilización en pequeña escala y el control paralelo de las infestaciones más problemáticas (Wright y Center 1984).

Métodos de control

Herbicidas.
Sólo en pocas ocasiones se ha intentado el control mediante herbicidas de infestaciones grandes de jacinto de agua que crecen bajo condiciones favorables (Scott et al. no fechado) y aún cuando se han invertido enormes recursos, como en Sudan, este tratamiento ha tenido poco efecto. Sin embargo, este método ha sido exitoso para el control de infestaciones pequeñas, de fácil acceso por tierra o mediante botes (Smith et al. 1984; Jamieson et al. 1977; C. Julian comunicación personal) y para erradicar infestaciones menores en regiones que son climáticamente desfavorables para el crecimiento de esta planta. Los herbicidas más comunmente usados han sido 2, 4-D, aminotriazole y glifosato, siendo el primero el más extensamente usado, además de ser relativamente barato.
El control mediante herbicidas requiere de un alto insumo de mano de obra y equipos mecánicos, po lo que puede resultar costoso. La inspección sistemática unida al tratamiento deben realizarse indefinidamente para evitar la regeneración de la infestación a partir de plantas y semillas dispersas. Este compromiso a largo plazo es con frecuencia difícil de mantener y constituye un costo continuado.
Existe también un costo ambiental en el uso de herbicidas. Los residuos de éstos en el agua y en los sedimentos pueden afectar el ambiente acuático y aniquilar los peces directamente o mediante la reducción de los niveles de oxígeno disuelto, como consecuencia de la descomposición de las malezas. Si los residuos son excesivos, el agua será inadecuada para consumo humano o para irrigación (Anon. 1985). El ser humano cobra más conciencia de los efectos de la contaminación sobre el ambiente, sobre si mismo y sobre sus animales domésticos. Muchas comunidades no toleran más la contaminación de su medio por plaguicidas.
Extracción física, drenaje. La extracción física tiene limitaciones obvias en su magnitud, además de seguramente tendrán lugar reinfestaciones a partir de fragmentos de plantas y semillas. Sin embargo, este método es ambientalmente "seguro" y útil para reducir pequeñas infestaciones y para el mantenimiento de canales. Si la extracción física es el único método de control usado, entonces la demanda de recursos será interminable. La extracción física puede ser por vía manual, por dragado o mediante una máquina cosechadora especialmente diseñada.
El drenaje permanente para secar un estanque o lago controla el jacinto de agua (Smith et al. 1984). Sin embargo, las semillas de la maleza poseen una larga longevidad (Matthews et al. 1977), por lo que si el área acumula de nuevo agua, las semillas podrán germinar y se producirá una reinfestación. El drenaje permanente puede ser un método efectivo de control en situaciones apropiadas donde la pérdida del agua no producirá inconvenientes a los poblados adyacentes de dejar sin agua a los animales domésticos, destruír una fuente local de alimentos (por ej. peces) o provocar otros efectos ambientales adversos.

Control Biológico.
La investigación sobre el control biológico del jacinto de agua comenzó en 1961 y los primeros agentes de control fueron liberados en EE.UU. alrededor de 10 años después (Perkins 1972, 1973). Actualmente se utilizan uno o más agentes de control en por lo menos 22 países (Julien 1992; Limon 1984). Como consecuencia, el jacinto de agua se ha controlado en algunos países y las infestaciones se han reducido en otros.
Seis artrópodos y 3 hongos (Tabla 1) han contribuído al control biológico del jacinto de agua (Harley y Wright 1984; Julien 1992), pero las especies que han resultado más exitosas son dos picudos (gorgojos): Neochettina bruchi Hustache y N. eichhorniae Warner, y una polilla Sameodes albiguttalis (Warren). Sin embargo, no se ha logrado un control óptimo en todas las situaciones, por lo que se evaluan otros agentes.
La situación actual es que:
· Se han descubierto agentes de control biológico en las áreas nativas del jacinto de agua
· La investigación ha demostrado que estos agentes no pueden sobrevivir y reproducirse sobre ninguna otra planta, excepto sobre jacinto de agua
· Estos agentes han controlado exitosamente esta maleza en varios países
· Se prevé que la investigación en curso mejore el nivel general de control
Esto significa que ya se disponen de agentes de control cabalmente investigados y comprobados. Estos agentes ha sido extensamente utilizados y la experiencia muestra que se pueden introducir en nuevas regiones, sin riesgos para el cultivo o el ambiente. Los costos de la introducción en las nuevas regiones son relativamente bajos, pero los proyectos tienen que ser dirigidos por científicos experimentados en el control biológico del jacinto de agua. Sin una dirección experta es probable que los proyectos fracasen y los escasos recursos se pierdan. El momento es excelente para un exitoso control biológico del jacinto de agua en la mayoría de las situaciones donde la planta resulte ser una maleza exótica (Harley y Forno 1989).
Los hongos Acremonium zonatum (Sawada) Gams y Cercospora piaropi Tharp (estrechamente relacionado con C. rodmanii Conway que se ha usado como agente de control en algunas situaciones en EE.UU.) parecen haberse diseminado por todo el mundo con el jacinto de agua y estos no deben ser normalmente introducidos como agentes de control biológico. Los síntomas generalmente son más evidentes en las hojas más viejas. Estos hongos por si solos no son especialmente dañinos, pero frecuentemente sus efectos se incrementan, sobre todo cuando las plantas están sometidas a stress por el ataque de insectos. El daño por el ácaro, Orthogalumna terebrantis, generalmente es más evidente sobre las hojas más viejas y este artrópodo es de dudoso valor como agente de control.

Manejo de las cuencas de agua y control integrado.
La proliferación del jacinto de agua en su habitat exótico está determinado principalmente por dos factores: el suministro de nutrientes y la ausencia de enemigos naturales de la maleza. Las estrategias de control serán completamente efectivas siempre que el manejo de las cuencas de agua como el control directo de la maleza sean bien dirigidos.
El manejo de las cuencas de agua puede tener efectos sobre los niveles de nutrientes de los ríos, lagos y otros cuerpos de agua, lo cual ya ha sido mencionado. Las cuencas de agua deben manejarse para controlar el jacinto de agua y otras malezas acuáticas flotantes, lo cual podrá ofrecer un nivel de vida aceptable y sostenible para la población que vive aledaña a la cuenca de agua, y para también conservar la ecología y la biodiversidad de la región (ver Howard-Williams y Thompson 1985; y Mitchell 1985 para una mayor discusión). El efecto de control que los enemigos naturales desarrollan sobre el jacinto de agua en su habitat nativo, se restablece en el habitat exótico a través del control biológico. La introducción agresiva del control biológico será el aspecto principal de una estrategia de control integrada, única vía que brindará un efecto economicamente sostenible, sin efectos colaterales adversos sobre la ecología, biodiversidad y también sobre la salud humana. Tal estrategia también incluirá la reducción del arrojo de nutrientes en el agua a través del manejo de la cuenca de agua y el uso de medidas de control a corto plazo, tales como el uso de los herbicidas, la extracción física y el drenáje en situaciones críticas. Se deben adoptar estrategias perfectamente formuladas como política de gobierno.